Voluntariado. Otra forma de asistir a unos Juegos Olímpicos.

Voluntariado. Otra forma de asistir a unos Juegos Olímpicos.

Antes de entrar en materia, me gustaría comentar que he encontrado la entrada más inclasificable de todas las que se me han ocurrido hasta ahora. No soy capaz de decidir si incluirlo en #El largo camino de la antorcha#, #Frikiolimpismo# o #No todo va a ser deporte#. El voluntariado es al mismo tiempo parte de la preparación del viaje, una demostración de fanatismo por las olimpiadas y también un trabajo. En función de cómo se lo tome cada cual y del puesto de voluntario asignado se acercará más a una u otra categoría. 


Me veo en la obligación de puntualizar, este blog va de viajes, y me pongo en el supuesto de esas personas que no residen en la ciudad anfitriona y aprovechan el voluntariado para asistir a los Juegos Olímpicos viviéndolos desde dentro. ¿Por qué puntualizó? Hay multitud de puestos de voluntariado, multitud de espacios donde prestar ayuda y multitud de motivaciones, viajeros hay, pero no son mayoría entre los voluntarios, como es normal, porque conlleva costes.


Costes sufragados, pero pocos


Los responsables de la organización de los voluntarios están obligados a sufragar los gastos a que cada tarea obligue, los más habituales son transporte, bebida y alguna comida (sin lujos). También les tienen que proporcionar uniforme y seguro acorde con las funciones desempeñadas. Pero hasta ahí. El resto de costes los asume el propio voluntario, desplazamientos hasta la ciudad organizadora, alojamiento, alimentación y las posibles entradas para asistir a eventos como espectador. Estos costes son elevados generalmente. Como ya calculé en otro post, bajar de los 100 euros por persona y día es complicado (en precios de París 2024).


Motivación: vivirlo desde dentro.


Vamos a pensar en aquella persona que se inscribe en una plataforma de voluntariado, sabiendo que va a conllevar costes, económicos y de preparación, los calcula, los proyecta, hace las reservas y compras necesarias y, conociendo todo eso, sigue adelante con la intención del voluntariado. 

Según leí en un artículo publicado por el COI, las misiones de los voluntarios de París 2024 tenían una duración mínima de 10 días.


Como acabo de comentar hace tan solo unos renglones, los costes del traslado, alojamiento y alimentación son altos y si la estancia mínima como voluntario eran 10 días, el cálculo es sencillo y revela que el voluntariado implica un presupuesto alto.


En este punto, utilizando un razonamiento basado en un análisis simplísimo Coste/Beneficios, conocemos una aproximación de los costes mínimos (en un escenario buenista), y también conocemos que no perciben compensación económica alguna. Por tanto, en mi búsqueda de rentabilidad, los beneficios para las personas voluntarias deben de ser la experiencia de vivirlo desde dentro, la sensación de utilidad por ayudar a los demás o incluir una experiencia más (y no una cualquiera) en el currículum, además de toda la gente y contactos que se pueden incluir en la agenda. Cualquiera de ellos, constituye un beneficio más difícil de cuantificar, pero nadie pondrá en duda el valor de incluir en el currículum lo siguiente: tareas de apoyo en la logística de los Juegos Olímpicos de Londres 2012; o volver a tu casa contando la anécdota en la que acompañaste a pista a la selección de baloncesto de Estados Unidos o recogiste balones de la piscina de waterpolo, ojo, ¡nadando! En el aspecto curricular, es razonable pensar que la juventud puede pesar, pero ¿hay edad para ayudar, contar anécdotas o querer ver un evento deportivo en primera fila?



Edades de los voluntarios. 

Para ser voluntario olímpico hace falta ser mayor de edad, no hay más limitaciones en lo relativo a la edad. Dentro de mis prejuicios, el voluntariado de eventos deportivos estaba enfocado a gente joven, estudiantes principalmente. Yo mismo, en mi época universitaria, participé como voluntario en algún evento deportivo local y estaba rodeado de clones universitarios en el equipo. 

En París se me cayó todo este prejuicio, no hacía falta ser muy avispado para darse cuenta de que había muchos voluntarios, había que prestar sólo un poquito de atención para percatarse del rango de edad (yo vi desde los 18 hasta los 60 y largos).

No en vano, los Juegos Olímpicos no son un evento deportivo, son la mayor agrupación de eventos deportivos concentrados en 2 semanas y se necesita ayuda de muchos tipos, en muchos sitios al mismo tiempo.


De cara a futuras ediciones, crearé una nueva entrada con la información para la inscripción en la plataforma de voluntariado para quienes estéis interesados. 


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