Segundo sorteo. ¡Sorpresa! Pero preparados

Desarrollo de la compra de entradas. Segunda etapa. Segundo sorteo


Con la finalización de las ventas tras el primer sorteo, se abría una segunda inscripción para el segundo sorteo. Sólo para aquellas personas que no estuvieran inscritas previamente (lo escribo aunque parezca de Perogrullo porque hubo dudas). 

Todos los eventos 

Los organizadores publicaron un nuevo documento en el que ya aparecían todas las entradas, ceremonias y finales incluidas, precios, sedes y el mismo esquema sencillo (sencillo=hazte ilusiones) de la distribución de las zonas que usaron en el primer sorteo, A, B, C y D, en algunos casos había una zona mejor que la A, y en la ceremonia de apertura había más niveles. Pero sin contendientes. Lo normal cuando consigues entradas un año y medio antes del evento. Explicado parece obvio, pero era una consulta frecuente en los grupos.

Instrucciones 

Volvieron a enviar un email con instrucciones de uso de la plataforma de compra, y documentos con sedes, precios y eventos. 


Con la experiencia anterior y gracias a las aportaciones del grupo de Facebook, elaboré un documento en el que contemplaba varias alternativas de compra para 3 eventos, o 4 como mucho, ajustados a mi presupuesto, mi grupo y los gustos de los dos adultos (lo mismo un día me dedico a divagar sobre esto último). 


Las inscripciones finalizaban en abril y el 9 de mayo empezaban a enviar email para otorgar un slot de compra. 

Adjudicación 

Llegó el 9 de mayo y a primera hora de la mañana tenía mi correo para empezar la compra el 11, jueves a partir de las 10:00. Sorpresa, nervios, incredulidad… cúmulo de sensaciones. Una vez pasado el primer impacto, me puse a pensar el cómo. 


A esa hora suelo hacer mi descanso para el desayuno en el trabajo. Al coincidir el horario no tuve que gestionar ningún cambio. Solo tuve que priorizar la combinación de eventos que había creado en el documento que mencionaba anteriormente. 


Se acercaba la hora, y 5 minutos antes introduje, utilizando el móvil,  mis credenciales en la plataforma de compra. El sistema me avisó de que estaba en cola virtual. Me senté con mi desayuno en una mesa en solitario, casi temblando de los nervios. 

Busqué las semis de baloncesto, estaban,  al carrito

Busqué la sesión de finales de atletismo del día 6, agua, no filtré bien, lo aparté

Busqué la sesión de escalada del día 7, estaba, al carrito

Volví a buscar el atletismo, agua otra vez, la plataforma no iba bien. Se colgaba, perdía el filtro, resultaba desesperante. 

Decidí terminar la compra para no perder lo que tenía. 


Más tarde, ya en casa y con el ordenador, volví a intentar una compra, revisando los filtros con más detenimiento. Las sesiones de atletismo que me interesaban no estaban ya a la venta, por lo que miré en la plataforma, alguna de las sesiones programadas en mi documento. Había una sesión de cuartos de final de waterpolo femenino y me la quedé.


Esta sesión última no estaba entre mis favoritas, pero resultó ser un éxito, pudimos ver un partidazo arrollador de las que se convertirían en campeonas olímpicas.


Hasta aquí mi participación en el segundo sorteo. Tuve tentación de comprar más sesiones, pero tendría que aumentar el presupuesto, no sabía como iban a aguantar los niños dos sesiones en un día, todavía no tenía el hotel reservado, pero una noche más aumentaría los gastos, vistos los precios (bajaron en 2024, pero no había indicios en 2023). Paré.



Seguiré explicando en otros posts el resto de "etapas" del proceso de venta de entradas, pero desde la perspectiva del espectador, ya que me había plantado, el bolsillo estaba vacío.


Puedes dejar tus impresiones y sugerencias en los comentarios.


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